Dave Grohl y yo.

Estoy de acuerdo con la afirmación de que no podríamos vivir sin música.

Puedo afirmar sin exagerar que paso unas cinco horas diarias disfrutando de uno de los mejores placeres de la vida. No quiero hablar de las distintas clases o de los gustos musicales de cada uno; yo mismo aunque tengo mis grupos musicales preferidos, cuento con un móvil lleno de canciones que parece un cajón de sastre.

Hoy quiero hablar de mi especial relación con Dave Grohl. Para los que no os suene basta con decir que fue el batería de “Nirvana” y actualmente es el líder de “Foo Fighters”. Para mí la música de Kurt Cobain significa mucho. Más allá del mito, de la música que nos perdimos por su prematura muerte, creo que no exagero que es uno de mis pilares musicales. Todo lo que hemos vivido colabora a lo que somos y la música de Nirvana me ha acompañado en muchos y muy importantes momentos de mi vida.

Y aquí viene el problema: nunca he escuchado a los Foo Fighters. A pesar de que mi “gurú musical”, que es Jorge, me ha insistido varias veces, mantengo ciertos recelos. Según me han contado, es un grupo que me encantaría y al que seguiría por el mundo como un groupie histérico…

Nadie va a descubrir a estas alturas de la vida que soy muy terco. Y a pesar de todo, la muerte de Kurt Cobain, sigue pesando en mí como una losa. Puede que sea mi alma de criminólogo, la parte de Sherlock Holmes que tengo muy dentro, pero todo aquello me huele muy mal…y si nos quedamos con lo que pasó después, todo es oscuridad.

Culpar a todo el mundo está muy bien cuando no entiendes una muerte tan estúpida. Pensar que sus amigos e integrantes de la banda debieron esconderse fue, hasta no hace mucho la única idea que tenía sobre ellos. He leído hasta casi saberme de memoria la carta de despedida de Kurt. Lo que siempre pensé al  leerla fue que era la despedida de la música de un genio, de una persona que estaba harta de todo ese mundo. Y aquellas últimas líneas, ni siquiera las considero suyas…

Ya haré una entrada al blog hablando de este tema. Lo que ahora nos concierne es diferente. Muchas veces me obceco en culpar a las personas equivocadas, cuando a pesar de que puedan tener parte de culpa, bastante tienen con sus propios demonios. No está bien hacer leña del árbol caído cuando intenta recomponerse. Y para cambiar eso hay que reconocerlo, y empezar a hacer las cosas de otra manera.

Dejar de mirar a un pasado que ya no va a volver y pensar en cómo de feliz quieres que sea tu futuro.

Sé que es algo simbólico, que probablemente mi rechazo durante estos años ha sido injustificado y es por eso que hago las paces con Dave Grohl, porque no solo era su compañero de banda, sino que era su amigo. Y poniéndome en su lugar, entiendo que la única manera de luchar contra el dolor que puedes sentir, fuera seguir hacia delante.

Ahora, cuando pase estos dos turbulentos meses de conciertos voy a hacer caso y voy a escuchar a ese gran grupo que es Foo Fighters. Porque estoy convencido de que me va a gustar y porque seguro que Cobain estaría orgulloso.

Gracias por leer.

Foo Fighters

Volver a empezar

Otra vez la maldita línea vertical que inicia el inicio de un texto parpadea sin parar. Esa pequeña señal me recuerda que tengo que escribir más a menudo, que un poco de rutina puede conseguir que no todo quede en el olvido.

Hacia muchos años que no usaba este blog. Para los que recuerden el anterior verán que hay muchos cambios: tanto en el estilo del blog como en lo que escriba. Es cierto que no voy a dejar de contaros por esta ventana parte de mi vida. Aunque también es cierto que hace poco tiempo algo ha cambiado en mi.

Esto es menos que una introducción, es un atisbo de lo que significa un nuevo comienzo. Con el tiempo veréis nuevas secciones, pondré parte de lo que voy escribiendo y crea que se pueda compartir y espero que me acompañéis en este nuevo camino.

Gracias por leer.